Las autoridades saudíes han decidido interrumpir el funcionamiento del oleoducto Este-Oeste como medida de precaución tras sufrir ataques aéreos. Esta infraestructura resulta fundamental para el transporte de crudo en la región. La situación se agrava debido a que los rebeldes hutíes, quienes cuentan con el apoyo de Irán, tomaron el control de la isla de Perim el pasado 11 de septiembre. Esta posición geográfica les permite dominar el estrecho de Bab el-Mandeb, un punto neurálgico para el comercio marítimo internacional. El cierre de esta vía de suministro genera incertidumbre en los mercados globales, con el riesgo latente de que los precios de los energéticos experimenten un incremento significativo a corto plazo debido a la inestabilidad en el Medio Oriente.
Source : France 24 Español
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