La reciente ofensiva de los rebeldes hutíes en Yemen ha alterado el equilibrio de poder en la región. Tras una semana de intensos combates, el grupo insurgente logró superar a las tropas leales al gobierno, las cuales cuentan con el respaldo de Arabia Saudita y Estados Unidos. Esta operación permitió a los rebeldes tomar el control de varias localidades costeras y puntos insulares de importancia estratégica en el mar Rojo. Con este despliegue, los hutíes se posicionan para dominar el flujo de navegación en una de las rutas comerciales más críticas a nivel global. La situación agrava las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, complicando los esfuerzos de Washington y sus aliados por mantener la estabilidad en el territorio yemení, considerado actualmente como la nación con mayores índices de pobreza en la zona.
Source : la diaria



