El Ejecutivo boliviano oficializó el fin de la subvención al diésel mediante el Decreto Supremo 5716, fijando el valor del litro en 17,95 bolivianos. Esta normativa introduce un sistema de ajuste dinámico que alinea el costo del combustible con el Precio de Paridad de Importación (PPI). Este cálculo contempla gastos logísticos, transporte, almacenamiento, impuestos aduaneros y costos financieros asociados a la importación. La entidad reguladora realizará actualizaciones diarias en jornadas hábiles. El precio se mantendrá estable siempre que las fluctuaciones no excedan el margen del 5% positivo o negativo respecto a la referencia establecida. Con esta medida, el país abandona el esquema de precios fijos para adoptar una política sujeta a las variaciones del mercado internacional de hidrocarburos.
Source : La Razón (BO)
Aussi couvert par : La Razón (BO)
Aussi couvert par : France 24 Español
Aussi couvert par : France 24 Español


