Las principales compañías automotrices alemanas han planteado una modificación en las condiciones laborales de su personal, buscando incrementar la jornada de trabajo de 35 a 40 horas semanales. Según la iniciativa, este aumento en la carga horaria no incluiría una remuneración extra para los trabajadores. Ante este escenario, las organizaciones sindicales han manifestado un rechazo absoluto, calificando la medida como una vulneración directa a los derechos adquiridos por los empleados del sector. La tensión entre la patronal y los representantes gremiales se intensifica ante la negativa de los sindicatos a aceptar esta extensión sin compensación económica.
Source : DW Español



