A partir del primer día de octubre, el Departamento de Vehículos Motorizados de California pondrá en marcha la Ley CARS, una normativa diseñada para resguardar a los consumidores frente a prácticas comerciales desleales en el sector automotor. Esta regulación obliga a los concesionarios a presentar el costo final de los vehículos con total claridad, prohibiendo además la oferta de complementos o servicios adicionales que carezcan de un valor real para el comprador. La medida alcanza a los establecimientos autorizados que gestionen la venta o el alquiler de vehículos ligeros, cuyo peso sea inferior a los 4535 kilogramos, abarcando tanto unidades nuevas como de segunda mano. Quedan excluidas de este nuevo marco legal las operaciones realizadas al por mayor. El objetivo central de esta disposición es garantizar una mayor transparencia y seguridad en las transacciones automotrices dentro del estado.
Source : La Nación
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