El gobierno chino manifestó su rechazo absoluto a la reciente decisión de Estados Unidos de sancionar a varias compañías de genética. Washington incluyó a firmas como BGI Genomics y MGI Tech en su lista de restricciones, argumentando su presunta vinculación con el trabajo forzoso en la región de Xinjiang. Ante esto, el Ministerio de Comercio de China calificó la medida como un acto de proteccionismo disfrazado de preocupación por los derechos humanos. Pekín negó categóricamente las acusaciones sobre abusos laborales y advirtió que tomará acciones para proteger sus intereses comerciales. Asimismo, las autoridades chinas instaron a la administración estadounidense a detener lo que denominaron una campaña de desprestigio injustificada, señalando que estas sanciones contravienen los acuerdos previos establecidos entre los líderes de ambas naciones.
Source : ABC Color
Photo : ABC Color



