La edad promedio de los trabajadores del campo en Ecuador alcanza los 58 años, una cifra que alerta a organismos internacionales como la FAO sobre el futuro de la producción de alimentos. Aunque existe un grupo de aproximadamente un millón de jóvenes involucrados en actividades rurales, su participación resulta insuficiente para garantizar el relevo generacional necesario. Esta brecha etaria representa un desafío económico significativo, ya que los productores de mayor edad enfrentan mayores dificultades para acceder a créditos, implementar tecnologías modernas, adoptar sistemas de riego eficientes o integrar herramientas de inteligencia artificial en sus procesos. La falta de una transición generacional efectiva pone en riesgo la sostenibilidad del suministro alimentario nacional, haciendo urgente la necesidad de brindar mayor apoyo y recursos a las nuevas generaciones que buscan emprender en el sector agropecuario.
Source : El Comercio (EC)



