Un informe reciente de la Defensoría del Pueblo revela una situación crítica para la mayoría de las familias en Bolivia, donde el 76% de los hogares no logra cubrir sus necesidades básicas. El análisis destaca que 18 de los 21 productos esenciales han registrado aumentos superiores al 100% en su costo. Esta realidad contrasta con las cifras oficiales de inflación, que reportan un 3,8% acumulado, mientras que los ciudadanos enfrentan un encarecimiento real en productos fundamentales como la papa, la zanahoria y el tomate. Actualmente, más del 90% de los ingresos familiares se destina exclusivamente a la alimentación, provocando que los salarios sean insuficientes para completar el mes. Esta crisis de subsistencia evidencia una brecha significativa entre los indicadores gubernamentales y la capacidad adquisitiva real de la población, poniendo en riesgo la estabilidad económica de los hogares en todo el territorio nacional.
Source : La Razón (BO)


