Una investigación reciente centrada en América Latina, encabezada por un académico uruguayo, examina el debate sobre la restricción de pantallas en niños y adolescentes. El informe sostiene que la problemática trasciende el simple acceso a la tecnología, sugiriendo que las preocupaciones actuales en sectores como la salud y la educación requieren un enfoque más integral. Según los hallazgos, el bienestar emocional y el acompañamiento cercano del entorno familiar son factores determinantes para evitar conductas digitales riesgosas. En lugar de centrarse exclusivamente en prohibiciones, el documento propone que la clave para mitigar los efectos negativos del uso excesivo de teléfonos móviles y videojuegos radica en fortalecer los vínculos afectivos y el soporte brindado a los jóvenes en su vida cotidiana.
Source : la diaria


