La organización Human Rights Watch ha señalado que el asedio impuesto por los rebeldes hutíes sobre la ciudad de Taiz, en Yemen, podría calificarse como un crimen de guerra. Según el reporte, el bloqueo total de las vías de suministro, intensificado desde el pasado mes de octubre, ha generado una crisis humanitaria severa. Los habitantes enfrentan una escasez crítica de insumos básicos, incluyendo combustible, agua, alimentos y medicamentos. Este cerco, que se ha mantenido de forma intermitente desde 2015, impide el ingreso de ayuda esencial para cerca de un millón de personas que residen en la zona. La situación se agravó tras la ruptura de la calma relativa que existía desde el cese al fuego de 2022, dejando a la población civil en una condición de vulnerabilidad extrema ante la falta de recursos fundamentales para la supervivencia.
Source : ABC Color
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