La Agencia Internacional de Energía informó que la crisis en el estrecho de Ormuz ha generado un impacto indirecto en el mercado energético global. A pesar de que el carbón no circula habitualmente por esta ruta, la disminución en el transporte de gas natural licuado y el consecuente aumento de sus precios han incentivado el uso de carbón para la generación eléctrica. Esta tendencia, que contradice las proyecciones iniciales de una baja en la demanda, se observa con fuerza en naciones como China, Japón, Corea del Sur y diversos países europeos. Según el reporte, esta mayor dependencia del carbón podría mantenerse vigente hasta el año 2027, alcanzando niveles récord de consumo para 2026 debido a la sustitución de combustibles en plantas térmicas que poseen capacidad dual.
Source : ABC Color
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