El próximo asueto nacional, que abarca desde el 31 de octubre hasta el 3 de noviembre, movilizará a miles de ciudadanos ecuatorianos hacia cementerios, destinos turísticos y la ciudad de Cuenca por sus festividades. Esta alta afluencia vehicular pone bajo presión a la red vial del país, la cual presenta una marcada vulnerabilidad ante fenómenos climáticos como El Niño. Rutas críticas que conectan la Sierra con la Costa, tales como la vía Alóag-Santo Domingo o el trayecto Cuenca-Molleturo-Naranjal, son fundamentales para la conectividad nacional. Cualquier interrupción en estos ejes viales duplica los tiempos de traslado y afecta la movilidad general, una situación que ya se evidenció recientemente debido a deslizamientos de tierra. La capacidad de respuesta y el mantenimiento de estas carreteras serán determinantes para garantizar la seguridad de los viajeros durante este periodo de descanso.
Source : El Comercio (EC)


