El casco antiguo de la capital salvadoreña experimenta un proceso de revitalización que integra la preservación patrimonial con la modernización de sus áreas públicas. Tras años de dificultades relacionadas con la inseguridad y la proliferación del comercio informal, la zona ha logrado atraer a cerca de 2,5 millones de visitantes anualmente. Estas intervenciones, iniciadas en 2015 bajo la gestión municipal de Nayib Bukele, han permitido el reordenamiento de los espacios públicos y han fomentado el retorno de capitales privados. Según la Autoridad de Planificación del Centro Histórico, este cambio en la dinámica urbana ha posicionado al sector como un punto estratégico para el desarrollo de nuevos negocios, el turismo y la inversión económica en el país.
Source : El Comercio (EC)



