El país enfrenta el desafío urgente de robustecer sus mecanismos de control y transparencia ante la inminente llegada de capitales provenientes del sector de hidrocarburos. Según un análisis publicado en VES Inzicht, basado en una ponencia de Winston Ramautarsing, la falta de independencia política y supervisión profesional podría agravar los riesgos de corrupción. El documento advierte que, sin reformas estructurales previas, la bonanza petrolera corre el peligro de alimentar prácticas ilícitas en lugar de fomentar el desarrollo. Ramautarsing señala que la corrupción no debe percibirse únicamente como un fenómeno político o burocrático, sino como un problema sistémico que requiere atención inmediata. La gestión adecuada de estos recursos es fundamental para evitar que los ingresos futuros se vean comprometidos por la falta de integridad institucional.
Source : Suriname Herald



