Diversas comunidades en el interior de Venezuela han manifestado su descontento mediante cierres de vías y cacerolazos durante los últimos días. Los ciudadanos denuncian la ausencia de cronogramas oficiales de racionamiento y sufren interrupciones del servicio eléctrico que alcanzan hasta diez horas diarias, afectando incluso el horario nocturno. Esta situación ocurre en un contexto donde las autoridades nacionales han solicitado a la población restringir el uso de aparatos eléctricos, argumentando que el fenómeno climático El Super Niño impacta la capacidad del sistema. Los habitantes de las zonas afectadas exigen respuestas claras ante la inestabilidad del suministro, que complica las actividades cotidianas y genera malestar social en múltiples estados del país.
Source : Crónica.Uno
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