Wilber Garcés, un ciudadano venezolano de 29 años, denunció desde un centro de detención en Texas que no ha recibido el tratamiento médico necesario tras recibir un disparo por parte de un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El hombre, quien trabajaba como repartidor, permanece bajo custodia con el proyectil alojado en su cuerpo. Durante una conferencia de prensa organizada por su defensa legal y con la presencia de su esposa, Garcés relató por vía telefónica los hechos ocurridos el pasado domingo al norte de Austin. Según el testimonio, fue interceptado por funcionarios que se desplazaban en un vehículo sin identificación oficial. La abogada Kate Lincoln-Goldfinch encabeza el caso para exigir que se garantice la salud del detenido y se esclarezcan las circunstancias del procedimiento realizado por los agentes migratorios en el estado de Texas.
Source : Efecto Cocuyo
Photo : Efecto Cocuyo


