Un grave incidente ocurrido el pasado 4 de septiembre en el cuartel Bolívar, situado en el municipio de Viacha, ha generado cuestionamientos sobre la seguridad dentro de las instituciones militares. Dos explosiones de gran magnitud dejaron un saldo preliminar de veinte fallecidos, principalmente jóvenes que cumplían con su servicio militar obligatorio, además de superar los ochenta heridos entre los conscriptos y residentes de las viviendas aledañas. Este suceso se suma a una serie de episodios violentos que han afectado la integridad de soldados y cadetes en formación. Ante esta situación, surge un debate público sobre la pertinencia y el futuro de las Fuerzas Armadas en el país, considerando el mandato constitucional que obliga a los ciudadanos a prestar servicio militar, frente a la necesidad de garantizar condiciones de seguridad adecuadas para quienes ingresan a estas filas.
Source : La Razón (BO)


