Un conflicto interno sacude al Banco Nación tras la orden de otorgar un préstamo de 52.600 millones de pesos a una firma inmobiliaria de reciente creación. La empresa beneficiaria, constituida a mediados de 2024, carece de antecedentes operativos, ingresos registrados y presenta un balance financiero negativo. Ante estas irregularidades, el gerente zonal Pablo Pourrere se negó formalmente a autorizar la operación crediticia. Poco después de su negativa, la entidad bancaria dispuso su traslado a una sucursal en Santa Fe, ubicada a una distancia considerable de su residencia. No obstante, el juez federal Bernardo Bibel dictó una medida cautelar para frenar el movimiento del funcionario, al considerar que la decisión administrativa carecía de fundamentos técnicos y objetivos suficientes, detectando inconsistencias en el proceso de financiamiento cuestionado.
Source : La Nación
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