El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció una medida drástica para eliminar las apuestas deportivas en Brasil, calificando la actividad como un tumor que debe ser extirpado. El gobierno estableció como fecha límite el 5 de octubre para que los usuarios retiren sus fondos de las plataformas. Esta decisión ha generado una fuerte controversia en el ámbito deportivo, debido a que gran parte del financiamiento de los clubes brasileños proviene de patrocinios de estas empresas. El Flamengo criticó duramente la medida, argumentando que vulnera la seguridad jurídica y altera repentinamente el marco regulatorio en el que se basan sus inversiones. Por su parte, el Fluminense adoptó una postura más moderada, solicitando un periodo de transición para evitar un impacto negativo inmediato en toda la cadena económica del deporte, que incluye empleos, marketing y proveedores de servicios.
Source : Perfil
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