El secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Troy Meink, admitió oficialmente la presencia de armamento militar en el espacio exterior. Esta declaración, inédita por parte de un alto mando del Pentágono, formaliza una estrategia de defensa diseñada para neutralizar las capacidades de Rusia y China. Ante esta revelación, Pekín alertó sobre los peligros de transformar la órbita terrestre en un escenario de confrontación armada, mientras que Moscú insistió en la necesidad de mantener el espacio libre de dispositivos bélicos. Expertos en geopolítica señalan que, aunque la existencia de estas capacidades era un secreto conocido, el anuncio oficial podría acelerar una carrera armamentista a nivel global. Esta nueva fase en la competencia estratégica entre las grandes potencias refleja el impacto de los recientes desarrollos tecnológicos en la seguridad y la militarización del entorno espacial.
Source : La Nación
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