Un artículo de opinión analiza la rigidez de las normas sociales respecto al comportamiento ciudadano al escuchar el himno nacional. A través de una anécdota personal sobre un niño que aplaudió al finalizar la pieza, el autor cuestiona si esta prohibición de aplaudir sería del agrado de los creadores originales, Vicente Salias y Juan José Landaeta. El texto utiliza un tono irónico para imaginar cómo sería la percepción pública de estos autores si fueran artistas contemporáneos, sugiriendo que la solemnidad impuesta a la obra podría contrastar con la naturaleza creativa de sus compositores. La pieza invita a reconsiderar el exceso de formalismo en los actos patrióticos y la desconexión entre el protocolo institucional y la apreciación artística espontánea de la ciudadanía.
Source : TalCual
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